Informes fiscalización y asesoramiento

Busqueda avanzada

Volver a las últimas novedades
Buscar el texto 

  

2018/21 Impuesto de sucesiones y donaciones (2013-2017)  07/09/2018

Resumen del informe
Euskera ]       Imprimir       Informe completo PDF

Impuesto de sucesiones y donaciones (2013-2017)

La Cámara de Comptos ha realizado un informe sobre la gestión del impuesto de sucesiones y donaciones en el que analiza la evolución del número de expedientes e ingresos presupuestarios, el procedimiento y el control de dicho impuesto por parte de la Hacienda Tributaria de Navarra.

El impuesto de sucesiones y donaciones es un tributo de naturaleza directa que grava los incrementos patrimoniales obtenidos por personas físicas, relacionados con las sucesiones mortis causa o donaciones inter vivos. En ambos casos se grava la adquisición de bienes y derechos, así como contratos de seguro sobre la vida. La diferencia es que en el primer caso los bienes provienen de una persona fallecida y en el segundo la donación se realiza en vida.

El requisito para tributar en el caso de sucesiones es que la persona fallecida haya tenido residencia habitual en Navarra durante el año anterior. Si reside en el extranjero, para tributar en Navarra es necesario tener la condición política de navarro.

Respecto a las donaciones, tributan en navarra los bienes inmuebles y derechos cuando radiquen en territorio navarro. Para el resto de bienes y derechos, se pide que el favorecido tenga su residencia habitual en esta comunidad.

Diferencias entre comunidades

Se trata de un tributo gestionado también por las comunidades de régimen común, puesto que dicha gestión está cedida por el Estado. El informe apunta, en este sentido, que los tipos de gravamen, deducciones, bonificaciones y exenciones varían significativamente entre comunidades autónomas, por lo que las cuotas tributarias también son muy diferentes.

El Registro de Economistas y Asesores Fiscales realiza anualmente un estudio sobre las diferencias tributarias en las comunidades del Estado. Dicho informe incluye el ejemplo de una persona soltera que hereda bienes de su padre por valor de 800.000 euros. En ese caso, quienes tributan en Aragón pagarían 155.000 euros por el impuesto de sucesiones, mientras que en Andalucía no tributarían nada al estar exentas de pago las sucesiones por valor inferior al millón de euros. Navarra se sitúa en el sexto lugar de la clasificación, con una cuota de 17.000 euros.

Respecto al impuesto de donaciones, el ejemplo plantea que una persona soltera reciba de uno de sus progenitores 800.000 euros en dinero efectivo. En este caso, quienes tributen en Andalucía pagarían 208.000 euros y en Canarias solo tendrían una cuota de 200 euros. Navarra se sitúa en los lugares bajos de la tabla, con una cuota de 16.000 euros.

49 millones de recaudación

En 2017, este impuesto generó 22.339 expedientes con unos ingresos de 49,5 millones para la Hacienda Foral, de los que 44 corresponden a sucesiones. En los últimos años, la recaudación por este impuesto se ha mantenido alrededor de los 50 millones, con la excepción de 2013 en el que se superaron los 90 millones por tres expedientes poco habituales de gran volumen económico.

La mayor parte corresponde a autoliquidaciones, es decir, las realizadas por el propio contribuyente. Existen también las liquidaciones efectuadas por la propia Hacienda Tributaria de Navarra tras la información presentada por el contribuyente, en el caso de las adquisiciones mortis causa. En las sucesiones también se hacen liquidaciones a requerimiento de la Hacienda Foral, tras advertir que un contribuyente debía haber tributado y no lo ha hecho. Por último, existe la posibilidad de que la Hacienda Foral actúe de oficio, tanto en sucesiones como en donaciones, cuando el contribuyente no declara y tiene información suficiente para obtener la cuota.

El informe opina que la gestión del impuesto de sucesiones y donaciones es adecuada a la normativa aplicable y razonable teniendo en cuenta los medios personales e informáticos disponibles.

En cuanto a las actuaciones de control tributario realizadas, fundamentalmente sobre el importe declarado por los contribuyentes, la Cámara de Comptos ha constatado que entre 2013 y 2017 generaron unos ingresos presupuestarios de 7,4 millones. De esa cantidad reclamada por la Hacienda Tributaria, hasta ahora se ha cobrado el 94%.

La Cámara de Comptos, no obstante, propone reforzar el control de determinados aspectos, entre los que se cita la interconexión de las aplicaciones informáticas en la gestión de impuestos; automatizar las autoliquidaciones del impuesto para facilitar la presentación de la documentación necesaria; comprobar si todos los bienes han sido incluidos en las declaraciones y si sus valoraciones son adecuadas; y transmitir la información del impuesto de sucesiones y donaciones a los responsables de otros impuestos de la Hacienda Tributaria Foral y de otras comunidades.

Descargar informe completo en archivo PDF

Los documentos ofrecidos en esta página tienen carácter informativo y, en caso de discrepancia, la versión oficial es la de los informes remitidos al Parlamento de Navarra y a las instituciones fiscalizadas.

La Cámara de Comptos autoriza la reproducción de los datos ofrecidos en esta página siempre que se cite la fuente.